27 de marzo de 2009

Algo espectacular

Hace exactamente 17 días que tengo pendiente escribir sobre la última sensación (para ello nació este blog) que viví en un concierto. No ha sido por falta de tiempo, que también, sinó por una incapacidad total de transmitir ese cúmulo de sensaciones y sentimientos a través de palabras.
Situémonos para empezar en el tiempo y en el espacio.
10 de marzo de 2009, Jose González, Palau de la Música (Barcelona).
Quizá se deba todo a que era la primera vez que este templo de la música me desvirgaba con su magnífica arquitectura. Su techo, sus esculturas, su aire, pero sobretodo su acústica. Algo que abre hasta el último poro de tu piel para que todos tus sentidos estén centrados en ese escenario y en lo que en él sucede. Una sensación única e inolvidable. Y obviamente, cuando da la casualidad de que tienes la suerte de ver a un tipo llamado Jose González (...sugerente) que te ofrece un concierto acústico asentado principalmente en su voz y su guitarra, la cosa es de "ahora ya puedo morir tranquila".
Tuve la suerte de que una buena amiga me tentara para ir al concierto de un tipo al que no había oido en mi vidad, al menos de forma consciente, porqué así pude descubrir lo que me había estado perdiendo hasta este momento.
No sé muy bien cómo comentar la actuación musical. Fue un muy buen concierto acústico de este músico sueco de padres argentinos. En momentos acompañado de otros dos artistas que complementaron la actuación con algo de percusión y segundas voces. Su música intimista y tranquila no podría haber tenido mejor "partener" que el Palau de la Música. En cualquier momento y sin darte cuenta las lágrimas podían asomarse a tus ojos porqué justo en esa décima de segundo se habían combinado una nota perfecta con una voz perfecta y una iluminación perfecta, en un ambiente perfecto y en el momento perfecto. Qué más se pude pedir?
La verdad es que soy completamente incapaz de comentar nada más sobre ese día. Simplemente una sugerencia. Si os gusta la música, no perdáis la oportunidad de ver a algún artista que os guste en el Palau de la Música. Vuestra alma lo agradecerá!
Mi nota es de 8 muy muy alto.



Y una nota que no puedo obviar. Señores, en lugares como este sí que debería estar prohibido el uso de cámaras digitales. Ya no por el respeto al artista, si no por el respeto al propio espectáculo. Y, si somos incapaces de dejar la cámara en casa, entonces, por favor, mantened la pantalla apagada.