21 de abril de 2009

Delinqüeando un poquito



El pasado 2 de abril tocaron en la sala principal de Razzmatazz Los Delinqüentes. Fui predispuesta, preparada, sugestionada, para tener el concierto más divertido hasta el momento y, como pasa casi siempre que esperas mucho de algo, me llevé una pequeña decepción. El concierto debió estar bien. Digo debió porqué, aunque sí es cierto que tocaron la mayoría de mis temas preferidos, y, aunque también es cierto que no sé ni mucho menos todas sus canciones, me encontré perdida en medio de sonidos en los que era imposible distinguir un instrumento de otro y aun más imposible oir la voz o entender mínimamente las palabras que salían de la boca del cantante.
Para mí un fallo garrafal de sonido. No sé de quién fue culpa. Cierto que esta sala no es famosa por su buena acústica, precisamente, pero cierto también que hemos disfrutado de un montón de conciertos geniales que estrujaban al máximo las posibilidades del lugar.
Para mí una verdadera lástima porqué nos quedamos un poco a medias, con ganas de entrar más en el show que montaron los componentes de este fantástico grupo.
Así y todo, no voy a obviar momentos musicales como el de "La primavera trompetera", "Pirata del estrecho" (con disfraz incluido), "De los matorrales" en la que montaron un digno tablao escénico, con sus palmas, sus cajones flamencos, sus guitarras... todos sentados uno al lado del otro y que duró varios temas, "Poeta encadenado", etc... todos ellos temas en los que la gente se volcó al doscientos por cien, dándole el plus que le hacía falta a la actuación.
Y uno de los mejores momentos lo tuvimos cuando apareció sobre el escenario Macaco con su "mano levantá". Nos hizo vibrar durante unos minutos compensando lo que no habían conseguido esos buenos Delinqüentes, que era implicarnos en la gran fiesta que tenía que ser su concierto.
Y es una verdadera lástima porqué no les faltan ni tablas, ni temas, ni ganas, y cuánto más lo pienso menos lo entiendo. Habrá que darles otra oportunidad, eso está claro, a ver si consiguen borrar este gusto un tanto amargo que nos quedó.
Mi nota para ellos es un 6,5.